Diagnóstico de los espasmos musculares

La mayoría de las personas han experimentado un espasmo muscular debido al esfuerzo excesivo, especialmente en un ambiente cálido y son capaces de auto-diagnóstico. Sin embargo, si los espasmos son severos, durará un largo tiempo, y siguen apareciendo, el paciente puede presentar a un profesional de la salud para su evaluación.

El diagnóstico por lo general comienza con una historia y examen físico. Es útil conocer las circunstancias de los espasmos musculares.

¿Cuándo empezaron? ¿Cuánto tiempo duran? ¿Qué tan frecuentemente vienen? ¿Es siempre el mismo grupo muscular del cuerpo implicado?
Otra información que incluye es útil si ha habido alguna enfermedad reciente o si los medicamentos se han tomado, incluso los medicamentos recetados, over-the-counter, y los complementos alimenticios.
Pasado el historial médico puede dar una pista sobre la razón de los calambres musculares. Estos pueden incluir una historia de diabetes, hipotiroidismo, enfermedad renal, y lesión de la médula espinal.
Historial de trabajo o el ejercicio puede ser de importancia.

A veces, el examen físico puede ser normal, ya que los espasmos musculares puede no producirse durante la visita. Sin embargo, El examen físico puede útil para detectar problemas médicos subyacentes que pueden ser útiles para hacer el diagnóstico. Por ejemplo, si el paciente se queja de espasmo muscular de la pierna, el examen puede incluir la palpación de los pulsos o sensación en los pies. La aterosclerosis, o endurecimiento de las arterias, puede estar asociada con la pérdida de pulso arterial en la extremidad afectada.

Para aquellos que tienen dolor de espasmo del músculo liso, el dolor puede ser lo suficientemente grave como para presentar a un servicio de urgencias. La historia y examen físico será dirigido a la búsqueda de la fuente del dolor, mientras que al mismo tiempo tratando de controlar los síntomas. Riñón dolor piedra (cólico renal) y dolor de la vesícula biliar a veces requieren anti-inflamatorio y analgésico narcótico para aliviar el medicamento contra las náuseas. Algunos pacientes con enfermedad del intestino irritable también pueden presentarse con espasmo intestinal significativo.

Para los pacientes con espasmo muscular recurrente, si la causa no es fácilmente diagnosticados por historia y examen físico, prueba puede ser necesaria para dar dirección como a causas potenciales.

Los análisis de sangre pueden o pueden no estar indicados dependiendo de la situación y si o no el diagnóstico puede ser realizado por la historia y examen físico. Las pruebas pueden incluir un conteo sanguíneo completo (CBC) en busca de anemia, electrolitos (especialmente sodio, potasio, calcio y magnesio), glucosa, y creatinina (para comprobar la función renal). Pruebas de función tiroidea puede considerarse también.

Si existe la preocupación de que los espasmos se deben a un trastorno nervioso o muscular, electromiografía (EMG) se puede realizar para determinar si puede haber una anomalía del músculo, de los nervios, o ambos.

Si existe preocupación por la posibilidad de que la enfermedad arterial periférica, pruebas de flujo sanguíneo a las piernas puede ser considerado, incluyendo un índice tobillo-brazo (ABI) que compara la presión arterial en los brazos y las piernas y la ecografía y la angiografía (a menudo mediante TC o RM) para evaluar directamente los vasos sanguíneos.